miércoles, 10 de junio de 2015

LA BUENA VIDA



La buena vida, Sara Fratini

Editorial Lumen, Barcelona 2015, 120 páginas, 14,90 €

Mujeres sensuales de contundentes anatomías pueblan las páginas de La buena vida, el libro ilustrado de Sara Fratini. Chicas curvilíneas, sensuales y felices, sobre todo felices, pese a sus inseguridades y sus miedos. Porque los miedos pueden, si no vencerse, al menos aceptarse para vivir con ellos en armonía, ese es el mensaje que encontramos en este libro. Eso es lo que nos muestran las féminas que pueblan las páginas de Fratini. Son desinhibidas, imperfectas y naturales como la vida misma, y eso es, probablemente, lo que hace que resulten tan atractivas y hará que muchas lectoras se identifiquen con ellas.
Sara Fratini, es una artista plástica e ilustradora nacida en Venezuela que se formó en Bellas Artes en España y siguió su formación en Francia. En su país de origen existe una desmesurada obsesión por la estética y se ejerce una enorme presión social sobre la mujer para que sea perfecta. Los dibujos de esta artista nacen como una reacción frente a este tipo de imposiciones para convertirse en un canto de libertad y naturalidad  frente a esas mujeres escuálidas y perfectas que promueven actualmente los medios en casi todo el mundo. Otros rasgo característico de las mujeres que pueblan La buena vida son sus abundantes y enmarañadas cabelleras dentro de las cuales se puede encontrar de todo y que, según la autora, simbolizan las cosas buenas y malas que vamos arrastrando.
Todo comenzó durante su Erasmus en Italia cuando abrió una página en Facebook para obligarse a dibujar cada día. Al igual que ocurriera antes con Agustina Guerrero y La Volátil, el éxito que tuvieron sus ilustraciones en la red llamó la atención de la editorial Lumen que también apostó por ella. Sus viñetas ironizan sobre temas tabús como la regla, la depilación…y las redes sociales han contribuido a que este tipo de ilustraciones se conviertan en algo cotidiano. Sus dibujos en blanco y negro con un toque de rosa van acompañados de textos muy breves en clave de aforismo, consejo o proverbio. Optimismo en estado puro para el día a día.

LA VOLÁTIL, MAMMA MIA



La volátil, Mamma mia!, Agustina Guerrero

Editorial Lumen, Barcelona 2015, 144 páginas, 14,90 €

En 2012 Agustina Guerrero, diseñadora gráfica y dibujante argentina, sufrió un robo en su domicilio. Los cacos se llevaron su ordenador con el trabajo de varios meses en el disco duro. En vez de frustrarse, Agustina echó mano de “la Volátil”, personaje autobiográfico que había inventado un par de años antes para protagonizar su diario íntimo ilustrado. No se le ocurrió otra cosa que crearle un blog que rápidamente tuvo gran difusión y repercusión y miles de seguidores ante el asombro de la madre de la criatura.
Tras el éxito de Diario de una volátil, publicado en varios idiomas y que ya ha alcanzado en España su quinta edición, llega La volátil, Mamma mia! De nuevo la protagonista, como el propio título indica, es la volátil, el alter ego de su creadora, una treintañera tímida, insegura y muy expresiva a través de la que esta ilustradora satiriza, entre otras muchas cosas, sobre su propia timidez y volatilidad.  
En esta nueva entrega de la volátil, que camina a la par que su autora, la protagonista se queda embarazada y nos sumergimos con ella en unas páginas llenas de mareos, líquido amniótico, antojos, inseguridades, preocupaciones y muchas risas. Sigue siendo la misma con su ya clásico jersey de rayas, sus pantalones negros y su moño despeinado sujeto por un palito. Pero ahora, con las hormonas en danza, es mucho más volátil que en su primera aventura, si es que eso es posible.
El libro se divide en los tres trimestres que dura el embarazo y comienza con una especie de prólogo, ilustrado, por supuesto, llamado “El gran test”. Estaremos presentes en el mágico momento en el que la volátil se hace su test de embarazo y a partir de ahí viviremos con ella y su pareja la gran aventura que es el periodo de gestación hasta el momento de las contracciones y de la carrera hacia el hospital. Cuenta Agustina Guerrero que el libro fue narrado en tiempo real según le iban sucediendo las cosas aunque añadió el color cuando ya tenía a su bebé en los brazos. Un libro entretenido y divertido, pero también muy recomendable para desmitificar y quitarle hierro a muchos aspectos del embarazo. Imprescindible para parejas que afrontan “la dulce espera”.